Los pueblos típicos del Luberon

DESCUBRIR LA PROVENZA

Alrededor del Domaine de Fontenille, las sinuosas carreteras del sur del Luberon desvelan un mosaico de pueblos auténticos y llenos de encanto. A pocos minutos, Lauris y sus jardines colgantes ofrecen una vista impresionante del valle de la Durance. Más adelante, Lurmarín, clasificado entre los pueblos más bellos de Francia, seduce con su castillo renacentista, sus mercados animados y sus galerías de arte. Ansouis y Pepino, menos concurridos, desvelan plazas tranquilas, iglesias románicas y callejones de piedra rubia bañados por la luz. Cada pueblo tiene su propia identidad, entre el patrimonio y el arte de vivir provenzal.

Cruzar la Combe de Lourmarin hacia el Luberon Norte

Al pedir prestado la espectacular Combe de Lourmarin, una falla natural excavada en la roca, los visitantes acceden al Luberon Nord y a sus emblemáticos pueblos encalados. Bonnieux, Lacoste, Roussillon o Gordes ofrecen panoramas majestuosos de los montes de Vaucluse y de los campos de lavanda. El contraste entre la piedra seca, los pinos y los paisajes agrícolas crea un decorado típicamente provenzal, ideal para los amantes de la fotografía, el senderismo o los descubrimientos patrimoniales.

El Colorado Provenzal y las tierras ocres

En el camino que une el Domaine de Fontenille y la Bastide du Mourre, el Colorado provenzal de Rustrel invita a una inmersión única en un paisaje de acantilados rojos, cañones y senderos ocres. Antigua cantera de ocre natural, este sitio espectacular evoca los grandes espacios del Oeste americano sin dejar de estar profundamente arraigado en la historia industrial y geológica del Luberon. Accesible en senderismo desde Roussillon o Rustrel, constituye una de las paradas imprescindibles de una estancia en la región.

Explorar el Luberon desde Fontenille

Situado en Lauris, en pleno corazón del Parque Natural Regional de Luberon, el Domaine de Fontenille ofrece un refugio elegante y relajante tras cada excursión.

Sus jardines clasificados, su cocina local y sus vinos orgánicos lo convierten en un campamento base perfecto para explorar los pueblos de los alrededores mientras disfruta de la comodidad de un hogar cálido e inspirador.

Solo, en pareja o en familia, aquí es donde se saborea la esencia de la Provenza auténtica, entre naturaleza, historia y arte de vivir.